CGT plantea al ministerio de Educación sus inquietudes ante el final del presente curso y la planificación del próximo.

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En el día de hoy, 28 de abril de 2020, coincidiendo con el Día Internacional de la Seguridad y Salud en el Trabajo, la Federación de Enseñanza de CGT ha registrado telemáticamente una carta al Ministerio de Educación manifestando nuestras inquietudes y sugerencias ante las necesidades de seguridad y salud que la pandemia por COVID-19 genera en los centros educativos, tanto de cara a la finalización del presente curso como para la planificación adecuada del próximo.

Os dejamos el texto de dicha carta.

28 de abril de 2020

Sra. Ministra.

Desde la Federación de Enseñanza de la Confederación General del Trabajo queremos transmitirle nuestra preocupación ante el impacto que la pandemia de COVID-19 está teniendo -y puede tener en el futuro- en los centros educativos; sobre todo en un contexto en el que desde algunas Comunidades Autónomas se insinúa, de forma claramente apresurada, una posible reapertura de los mismos antes de la finalización del presente curso.

Nuestra preocupación se centra en dos aspectos, que pasamos a detallarle:

1º. De cara a la finalización del presente curso.

2º. De cara a la planificación del próximo curso, que ya debería estar trabajándose en las respectivas Comunidades Autónomas.

1º. En cuanto a la finalización del presente curso, entendemos que será la autoridad sanitaria la que determinará, con el debido rigor, la reapertura o no de los centros escolares antes de la finalización del período lectivo, y que de hacerse se hará asegurándose el cumplimiento de un estricto protocolo de seguridad e higiene que garantice tanto la salud del alumnado y sus familias como la de todo el personal que presta servicio en los centros educativos. Entendemos a todas luces imposible una reapertura de los centros, con o sin presencia del alumnado, en las condiciones en las que desarrollaban su labor antes de la declaración de esta pandemia.

Desde nuestro sindicato, que ha mostrado siempre su preocupación por la seguridad y prevención de riesgos en los centros escolares, quisiéramos hacerle llegar lo que consideramos exigencias mínimas ante un hipotético -aunque no deseable- escenario de reapertura de centros escolares:

– Que se establezca un protocolo claro para el personal que deba acudir a los centros.

– Que se coordine con los ayuntamientos para que se fumiguen los centros antes y después de cada jornada. El Ministerio de Sanidad, en el Procedimiento de actuación para los Servicios de Prevención de Riesgos Laborales frente a la exposición al SARS-CoV-2 de 8 de abril de 2020, indica: “Las políticas de limpieza y desinfección de lugares y equipos de trabajo, son importantes medidas preventivas. Es crucial asegurar una correcta limpieza de las superficies y de los espacios, tratando de que se realice limpieza diaria de todas las superficies, haciendo hincapié en aquellas de contacto frecuente como pomos de puertas, barandillas, botones etc. Los detergentes habituales son suficientes. Se prestará especial atención a la protección del personal trabajador que realice las tareas de limpieza”.

– Que las personas que tengan que ir a trabajar a los centros educativos sean dotadas del material necesario (EPI) para garantizar sus condiciones de salud y seguridad.

– Que se tenga en cuenta como grupos vulnerables para COVID-19 a las personas: con diabetes, enfermedad cardiovascular, incluida hipertensión, enfermedad pulmonar crónica, inmunodeficiencia, cáncer en fase de tratamiento activo, embarazo, lactancia, mayores de 60 años, y cualquier otra situación que determinen las autoridades sanitarias.

– Que se establezcan unas normas sobre el espacio en las aulas y la distancia mínima de separación, dada la saturación de ratios en muchos casos. Sería inconcebible reabrir los centros escolares en las condiciones de saturación de espacios e incremento de ratios ordinarias que nuestro sindicato ha denunciado desde el inicio de este curso en diferentes ámbitos territoriales.

– Que se tenga en cuenta que gran parte del alumnado puede corresponder a casos asintomáticos, por lo que es preciso que se tomen todas las medidas de prevención necesarias para evitar la propagación del virus no solo al personal docente, sino a sus familiares y, en especial, a los familiares que se consideran grupos de riesgo.

– Que en caso de asistencia del alumnado se tengan en cuenta medidas de protección no sólo relativas al ámbito estrictamente educativo, sino también en lo tocante a todo tipo de servicios complementarios: transporte escolar, comedores escolares, aulas matinales, actividades complementarias…

2º. En cuanto a la planificación del próximo curso, nos preocupa que tras las circunstancias que estamos viviendo en el presente no se adopten cambios drásticos que mejoren la seguridad e higiene en los centros escolares, así como la atención individualizada que va a necesitar la práctica totalidad del alumnado debido a las excepcionales condiciones en que se ha desarrollado más de un tercio del presente curso.

– En cuanto a higiene y seguridad, no sería de recibo que mientras muchas actividades y locales de ocio van a ver modificadas su actividad y aforo, en los centros educativos se mantengan las actuales normas en lo tocante a ratios de alumnado por aula y espacios mínimos requeridos. Los nuevos tiempos requieren una revisión profunda de la normativa y un cumplimiento estricto de la misma, teniendo en cuenta que si se imponen medidas de alejamiento social en lugares de ocio, con más motivo deben aplicarse en espacios educativos.

– Sería también imprescindible revisar al alza la dotación mínima de las plantillas de limpieza de los centros educativos, que hasta la fecha en el mejor de los casos dan para un repaso somero del conjunto de espacios, y aún algunos de ellos no a diario. Por otra parte, debería garantizarse la cobertura inmediata de cualquier baja laboral en este servicio.

– Es necesario que se inste a las CCAA, en el ejercicio de su autonomía, a establecer un Plan de Refuerzo y Recuperación, en horario lectivo, que incluya la dotación presupuestaria necesaria para la contratación de profesorado adicional que posibilite desdobles y mejore la atención individualizada del alumnado.

– Debe hacerse preceptivo para las CCAA la reducción del horario lectivo a 18 horas en Secundaria y 23 en Primaria, tal y como recomendó el Consejo Escolar del Estado y el propio Ministerio de Educación.

– La diversidad de situaciones individuales que vamos a encontrar en las aulas desde el inicio de curso requiere mejorar la dotación de especialistas en la atención a la diversidad, para evitar que las circunstancias de esta crisis sean, para parte de alumnado, determinantes para que no alcancen los objetivos y pueda derivar en fracaso escolar.

– Los servicios de transporte escolar, comedores escolares, aulas matinales y actividades complementarias en general deberían planificarse atendiendo a la nueva situación que ha impuesto la presente pandemia.

– La actual situación ha puesto de relieve la importante brecha digital que sufre gran parte de nuestra población escolar, y la insuficiencia de los medios tecnológicos a disposición de los centros educativos y del personal docente. Consideramos imprescindible elaborar un plan ambicioso de apoyo a las familias que carecen de medios y de mejora de las infraestructuras y recursos públicos para aplicar las nuevas tecnologías en la vida diaria de los centros y, llegados casos como el que vivimos, tener recursos suficientes para actuar sin caer en la dependencia de corporaciones y empresas privadas, que pueden terminar condicionando y controlando el uso de dichas tecnologías según sus intereses particulares.

En definitiva, consideramos que de cara al próximo curso deben tenerse en cuenta los aprendizajes obtenidos de la dramática situación que estamos viviendo, y no actuar como si no hubiera pasado nada y todo volviera a la precaria normalidad que conocemos. Todo ello requiere de una fuerte inversión en recursos humanos e infraestructuras. Por poner un ejemplo, menos alumnado por aula requiere más personal docente y mayor presencia de especialistas en atención a la diversidad en todos los centros.

Por todo lo expuesto, nuestro sindicato le pide que, dentro de sus competencias, adopte todas las medidas necesarias para que la Educación pública salga reforzada de esta experiencia de confinamiento y no vuelva a ser, como en anteriores crisis, uno de los sectores donde se apliquen con mayor virulencia recortes presupuestarios.

Para todo lo que podamos aportar como organización que ha demostrado en el tiempo su apuesta por la educación pública y, especialmente, por las condiciones de seguridad y salud en los centros educativos, puede usted contar con nosotras. Por otra parte, nuestra organización estará presta y vigilante para actuar en defensa de la educación pública y de la salud e integridad de toda la comunidad educativa con todas las armas a nuestro alcance.

Atentamente

Patricia Ariza Urzainqui
Secretaria General de la Federación de Enseñanza de CGT